ALGO DE HISTORIA

Antes de ser anegada por las aguas, esta villa fue derribada el 22 de julio de 1987.
Muchas veces se la denomina Pedrosa de la Puente haciendo referencia al puente con labras romanas sobre el Esla, donde confluían las dos calzadas, una que venía del Cea y la otra que subía por la margen izquierda del Esla a Carande bajando a Salio. El puente fue reconstruido en la Edad Media y en el reinado de los Reyes Católicos, vuelto a reparar en 1720 y 1735 a la vez que el de Siero con ayuda de todos los concejos de la comarca. En 1914 se repararon los muretes de piedra o pretiles. Los pilares se hallan asentados sobre vigas de madera incorruptibles en el agua.
Madoz ya dice en 1845 que se pensó iniciar desde el puente un camino por el monte del Pando por ser el más recto y necesario para la comunicación del oriente de Asturias, Sajambre, Valdeburón, Riaño y Tierra de la Reina con las Castillas. Hoy ha quedado anegado este bello puente mutilando las carreteras, que, arriba en el monte (Boca Perniante) bifurcaban por Monte Viejo a Besande y por el Pando a Prioro.
En la antigüedad fue asentamiento esta villa de clanes pertenecientes a la tribu de los vadinienses, como atestiguan las estelas funerarias halladas en Pedrosa.
A su derribo apareció una de ellas en la ermita y hoy en paradero ignorado. Don Antonio Valbuena, prócer de Pedrosa, encontró una lápida vadiniense también en la ermita, que se halla hoy en el museo epigráfico de León, cuyas inscripciones se estimaron así:
"Monumento a Tedi Vicarii (de los Vicos, habitantes de la aldea, de la quinta o de la granja), vadiniense, hijo de Doidero de XXX años"
En el siglo XIII aparecen donaciones en Pedrosa del Rey, como en Carande y Horcadas, a favor del monasterio de bernardas de Gradefes.